¿Qué son las constelaciones familiares?
Las constelaciones familiares son una herramienta de mirada sistémica que permite observar cómo ciertos conflictos personales pueden estar relacionados con dinámicas familiares, duelos, exclusiones, secretos, mandatos o historias no resueltas dentro del sistema familiar.
¿Para qué sirven las constelaciones familiares?
Sirven para explorar conflictos vinculares, dificultades con la madre o el padre, problemas de pareja, bloqueos personales, duelos, repeticiones familiares, sensación de no encontrar el propio lugar o cargas emocionales que parecen no corresponder solo a la historia individual.
¿Qué se trabaja en una constelación familiar grupal?
En una constelación grupal se trabaja un tema concreto de una persona. Ese tema se representa con la ayuda de otros participantes, que actúan como representantes de miembros de la familia, emociones, síntomas o elementos importantes del sistema.
¿Tengo que contar toda mi historia frente al grupo?
No. En general, no es necesario contar todos los detalles. Se trabaja con la información esencial para cuidar la privacidad de la persona y permitir que el sistema pueda representarse de forma respetuosa.
¿Qué hacen los representantes en una constelación?
Los representantes no actúan ni interpretan. Simplemente ocupan un lugar en el espacio y registran sensaciones corporales, emociones, impulsos de movimiento o percepciones que aparecen durante la constelación.
¿Cómo se trabaja en una sesión individual de constelaciones familiares?
Las constelaciones familiares también pueden realizarse de manera individual, sin necesidad de participar en un grupo.
En una sesión individual, primero se conversa brevemente sobre el motivo de consulta y se identifica el tema que la persona desea explorar. A partir de allí, pueden utilizarse figuras, muñecos, objetos, papeles, marcas en el espacio u otros recursos de representación para simbolizar a integrantes de la familia o elementos relevantes del conflicto.
La persona puede observar la disposición de esas representaciones, registrar qué ocurre emocional y corporalmente frente a ellas y, con el acompañamiento del terapeuta, explorar relaciones, distancias, posiciones o movimientos que aporten una comprensión diferente de la situación.
El trabajo no consiste simplemente en interpretar dónde se encuentra cada figura. El objetivo es observar qué significado adquiere esa representación para la persona y qué aspectos de su historia, sus vínculos o su lugar dentro del sistema familiar pueden necesitar ser reconocidos o elaborados.
En mi práctica, la sesión individual puede integrarse dentro de un abordaje terapéutico más amplio cuando el motivo de consulta lo requiere. Desde la Terapia de Contención Sistémica (TCS), la mirada sistémica puede complementarse con la observación del cuerpo, las emociones, la historia personal y los recursos de regulación de cada persona.
¿Es diferente una constelación individual de una grupal?
La principal diferencia está en la forma de representar el sistema.
En el formato grupal, otras personas participan como representantes. En la sesión individual, las representaciones se realizan mediante objetos, figuras, papeles, posiciones espaciales u otros recursos acordados durante el encuentro.
Ambas modalidades permiten explorar un tema desde una perspectiva sistémica. La elección entre una sesión individual o un taller grupal depende de las necesidades, preferencias y momento personal de quien consulta.
¿Qué significa “tomar a los padres”?
Tomar a los padres no significa justificar lo que hicieron ni negar el dolor vivido. Significa reconocer que la vida llegó a través de ellos y empezar a ocupar una posición adulta frente a la propia historia, sin quedar atrapados en el reclamo o en la espera de que el pasado cambie.
¿Qué temas pueden aparecer en una constelación familiar?
Pueden aparecer duelos no elaborados, abortos, adopciones, pérdidas tempranas, secretos familiares, exclusiones, conflictos entre padres e hijos, vínculos de pareja, mandatos, repeticiones, cargas económicas, enfermedades, síntomas o dificultades para avanzar en la vida.
¿Qué pasa después de una constelación?
Después de una constelación, muchas personas sienten que algo se ordenó internamente. A veces aparece alivio, comprensión, emoción o una nueva forma de mirar el problema. También puede ser necesario dejar que el proceso se integre con tiempo y acompañamiento.
¿Quién puede participar en un taller grupal?
Puede participar cualquier persona adulta que quiera mirar un tema personal o familiar con respeto y disposición interna. También pueden participar quienes no constelan un tema propio, pero forman parte del grupo como observadores o representantes.
¿Sentís que hay algo en tu historia familiar que se repite?
A veces, comprender un conflicto no alcanza para transformarlo. Una mirada sistémica puede ayudarte a observar vínculos, lealtades, pérdidas o dinámicas familiares que todavía tienen peso en tu presente.
Podés trabajar tu tema en una sesión individual de Constelaciones Familiares o participar de un encuentro grupal.
Acompaño estos procesos desde una mirada integral, incorporando cuando es necesario herramientas de la Terapia de Contención Sistémica (TCS) para integrar cuerpo, emoción, historia y pertenencia.
Terapia realizada por:
Dra. María Belén Hernández
Mi nombre es María Belén Hernández Sirerol. Soy Médica y Psicoterapeuta, con formación en medicina integral, trauma, constelaciones familiares, biodescodificación, hipnosis ericksoniana y medicina cuerpo, mente y alma. Llevo más de diez años acompañando procesos terapéuticos en niños, adolescentes y adultos, integrando una mirada clínica, sistémica y emocional del sufrimiento. Mi enfoque de trabajo busca ir más allá del síntoma, ofreciendo un acompañamiento profundo, humano e integral orientado a la recuperación del equilibrio y el bienestar duradero en cada paciente.




